viernes, 4 de noviembre de 2016

La maldición tras el epitafio


Tras los epitafios de Allia Potestas, (quizás el único caso documentado en la antigüedad de poliandria o matrimonio de una mujer con dos hombres), y de Luceia Optata (en que Terentius Nicomedes recriminaba a su esposa fallecida todas las malas acciones cometidas en su vida), hoy os traigo la que es sin duda una de las inscripciones más interesantes y singulares de cuantas he visto en estos últimos años de máster y doctorado. Se trata de CIL VI 20905. Con unas dimensiones de 102 x 63 x 51 cm, y tallada en un mármol de muy buena calidad, la inscripción fue hallada en Roma en circunstancias desconocidas y en fecha indeterminada, pudiendo verse en la actualidad en la Galleria degli Uffizi, de Florencia, con el número de inventario 950. Datada entre los años 75 y 100 d.C gracias al peinado de la fallecida -que presenta el típico cardado con tirabuzones de moda durante la dinastía Flavia-, tiene un programa iconográfico complejo y de muy difícil interpretación.

Además del retrato de la fallecida, en la parte superior de la cara anterior, presenta elementos decorativos comunes a otros epígrafes funerarios -como las guirnaldas de flores o la pátera y el urceus en sus laterales-, así como elementos propios, tales como cabezas de sátiros en la parte anterior -aunque también podría tratarse de la deidad sincrética Zeus Ammón- y cabezas de carnero en la cara posterior, de cuyos cuernos cuelgan las guirnaldas florales; águilas imperiales en la cara anterior-quizás una nueva referencia a Júpiter-Zeus-, y esfinges en la cara posterior; y por último, diversas escenas de caza mitológicas, en las que participan desde pequeños cupidos a grifos, aunque también encontramos palomas, conejos y ciervos. Estas referencias a la cultura egipcia, como son Zeus-Ammón o las esfinges, han hecho que en ocasiones se atribuya un origen nilótico a la pequeña Junia Prócula, cuyo epitafio aquí reproducimos:


Dis Manibus
Iuniae M(arci f(iliae) Proculae vix(it) ann(os) VIII m(enses) XI d(ies) V miseros
patrem et matrem in luctu reliquid fecit M(arcus) Iuniu[s---?]
Euphrosynus sibi et [---] e tu sine filiae et parentium in u[no ossa]
requ(i)escant quidquid nobis feceris idem tibi speres mihi crede tu tibi testis [eris]



"A los dioses Manes de Iunia Procula, hija de Marco, que vivió ocho años, once meses y cinco días, dejando en luto a sus desventurados padre y madre. Lo hizo Marco Junio Euphrosynus para si y [---]. Dejad que los huesos de los padres y de la hija descansen siempre juntos. Aquello que has hecho por nosotros será también hecho para ti, créeme"

Sin embargo, lo más interesante de CIL VI 20905 se encuentra en realidad en su parte posterior. Únicamente excavada y sin pulir, los padres de la pequeña Junia Prócula no se preocuparon de esta parte del monumento en memoria de su hija, sin duda porque iba fijado a alguna pared; no obstante alguien, sin duda ajeno a la familia, reutilizó esta parte para escribir otra cosa muy distinta.


Hic stigmata aeterna Acte liberta scripta sunt vene-
nariae et perfidae dolosae duri pectoris clavom et restem
sparteam ut sibi collum alliget et picem candentem
pectus malum commurat suum manumissa grati(i)s
secuta adulterum patronum circumscripsit et
ministros ancilla et puerum lecto iacenti
patrono abduxit ut animo desponderet solus
relictus spoliatus senex e(t) Hymno feade(m) sti(g)m(a)ta
secutis
Zosimum


"Aquí tiene grabadas para siempre sus marcas de infamia la liberta Acte, bruja, pérfida, traidora, sin corazón: ¡clavo y cuerda para que se cuelgue, y pez candente para que queme su malvado corazón! Después de haber sido desinteresadamente manumitida, se fue con un amante, engañó a su patrono y, mientras éste yacía enfermo en su lecho, le robó sus sirvientes, unas esclava y un esclavo, de manera que el anciano murió solo, abandonado y desposeído. Tengan las mismas marcas de infamia Himno y quienes se fueron con Zósimo"

Para la mentalidad romana antigua, la pequeña Junia Prócula de ocho años, al haber muerto de forma tan prematura, era susceptible de transformarse en un espectro furioso y errante que permanecería para siempre en el mundo de los vivos con la única intención de atormentarlos; o lo que es lo mismo, se convertiría en parte de los lemures o larvas, muertos especialmente maléficos y dañinos entre los que se incluyen no solamente quienes han muerto demasiado pronto, sino también aquellos que han sido asesinados o no recibieron las honras fúnebres necesarias. Aunque sin duda los desventurados padres de Junia Prócula llevaron a cabo todos los rituales funerarios exigidos por la tradición para calmar el espíritu de su amada hija y permitirla descansar en paz, no era suficiente: la niña había muerto antes de la fecha fijada para ella por las Parcas y se incluiría entre los lemures y larvas hasta el día que había sido fijado por el destino para su muerte. Aquí es donde cobra sentido la inscripción de la parte posterior. Alguien, sin duda, quiso aprovecharse de esta trágica circunstancia e intentó valerse del espíritu atormentado de Junia Prócula como catalizador de la maldición contra la liberta Acte, y sus cómplices Himno y Zósimo, mediante la inclusión de la misma en la parte posterior del monumento funerario de la pequeña. Así pues, mediante este recurso, el desconocido causante de la inscripción en la parte posterior condenó al espíritu desgraciado de una niña de ocho años a perseguir y castigar a Acte, Himno y Zósimo durante el tiempo que durara su permanencia entre los lemures o larvas, antes de poder alcanzar por fin el descanso eterno.



3 comentarios:

  1. ¿Por qué habrán borrado intencionadamente el nombre que vendría detrás de "Eufrosino"?

    Por lo demás, nada que objetar a la maldición tan primorosamente tallada: se ve que a los manes les gustaban los anuncios por palabras con buena letra.

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    1. No sabría decirte. Dado que el dedicante es el padre, el nombre borrado debería ser, lógicamente, el de la madre de Junia Prócula... ¿Por qué lo borraron? Me temo que nunca lo sabremos

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  2. Y ahora el Vaticano trata de innovar hablando de las cenizas....q forma de perder el tiempo con los cadaveres

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