miércoles, 12 de marzo de 2014

Tiberio: el heredero improbable

Tiberio nace en Roma el 16 de noviembre del año 42 a.C., primer hijo de Tiberio Claudio Nerón y su prima Livia Drusila. Perteneciente a una de las familias más antiguas y nobles de la aristocracia romana, su padre, un antiguo partidario de Julio César bajo el que sirvió en numerosas ocasiones, se decantó sucesivamente, tras el asesinato del dictador, por todos y cada uno de los bandos derrotados en la guerra civil posterior: los cesaricidas en Filipos, Lucio Antonio en Perugia, Sexto Pompeyo en Sicilia y finalmente Marco Antonio en Grecia. El Tratado de Brindisi, que supuso la reconciliación momentánea entre Marco Antonio y el entonces Octaviano, permitió a Tiberio -de tres años- y a su familia regresar a Roma en el año 39 a.C. Sería en esa fecha cuando Octaviano convenciera u obligara a su padre a divorciarse de su madre y cedérsela como esposa a pesar de que ésta estaba embarazada de seis meses del que sería su segundo y último hijo, Nerón Claudio Druso. Las fuentes aseguran que este nuevo matrimonio de Livia fue resultado de un enamoramiento repentino del futuro Augusto, pero parece ser que la importancia de la familia Claudia y la supervivencia política de Tiberio padre influyeron también en el enlace. Poco más sabemos sobre la infancia de Tiberio. Al parecer, él y su hermano, Druso el Mayor, fueron educados por su padre hasta la muerte de éste en el año 33 a.C., momento en que marcharon a vivir con su madre Livia y su padrastro. Sería con ocasión de su funeral que Tiberio realizaría su primera aparición pública al pronunciar el discurso fúnebre. También sabemos que en 29 a.C. tanto él como su hermano participaron en el desfile triunfal del futuro Augusto en honor a la victoria en la batalla de Actium sobre Marco Antonio y la reina Cleopatra. Su carrera militar se iniciaría poco después, en los años 26 y 25 a.C., al participar en las campañas del ya Augusto contra los pueblos astures y cántabros del Norte de Hispania. Al año siguiente, tras regresar a Roma comenzaría igualmente su carrera política al ser elegido cuestor, tras lo que Tiberio se dedicó al estudio de las leyes. No sería hasta el año 20 a.C., poco después de su matrimonio con Vipsania Agripina, hija de Marco Agripa y su primera esposa Cecilia Ática, que retomaría otra vez su carrera militar, siendo enviado a Oriente bajo el mando de su ahora suegro con el objetivo de establecer en Armenia un reino-cliente, creando así una frontera que evitara tensiones con Partia. A su regreso, en el año 19 a.C., Tiberio fue nombrado pretor. Sus primeros éxitos militares propios los alcanzaría combatiendo a retios, dálmatas y panonios entre los años 15 a 9 a.C, lo que le permite delimitar el trazado de la frontera norte del Imperio. En el 13 a.C., ocupó su primer consulado y, en torno a ese año nacería su único hijo Druso el Joven.
La muerte de Agripa en 12 a.C. supuso un importante cambio en la vida de Tiberio. No solo elevó a él y a su hermano Druso el Mayor en la escala sucesoria, si no que supuso al mismo tiempo el fin de su matrimonio con Vipsania. Augusto, necesitado de un protector para sus nietos Cayo y Lucio, dos de los hijos pequeños de Agripa a los que él destinaba para la sucesión al Imperio, obligó a Tiberio a divorciarse de su esposa Vipsania para casarle con su única hija-y viuda de Agripa-, Julia. Tiberio, a pesar de que al parecer estaba profundamente enamorado de Vipsania, accedió a esta nueva boda y fue “recompensado” por ello con el mando de los ejércitos de Panonia y Germania. Sin embargo, su segundo matrimonio no fue feliz y de él nació un hijo que murió en la infancia. Todo ello, unido a la muerte de su hermano Druso el Mayor en el año 8 a.C., daría a Tiberio aquel carácter melancólico y huraño con el que las fuentes antiguas le definirían. Tras ser nombrado cónsul por segunda vez en el año 7 a.C. y recibir en 6 a.C. la potestas tribunicia, Tiberio, convertido casi en el hombre más poderoso de Roma después de Augusto, opta no obstante por dejar la política y retirarse como ciudadano privado a la isla griega de Rodas. Las causas de este exilio voluntario no están claras. Según el historiador romano Tácito, fueron motivos personales los que movieron a Tiberio a actuar de esta forma y generalmente se acepta que su marcha se debió a su infeliz matrimonio con Julia y a su papel dentro de la familia, como solución provisional a la espera de que Cayo y Lucio, adoptados ya por Augusto, crecieran y asumieran su función como herederos. Fuera como fuese, la marcha de Tiberio -con Cayo y Lucio aún en la adolescencia, y un Augusto de 57 años sin un inmediato sucesor- puso en peligro la transferencia pacífica de poder. La situación se volvió aún más precaria con la muerte de Lucio en el año 2 a.C. Augusto, a petición de Livia, permitió a Tiberio regresar a Roma, si bien únicamente como ciudadano privado, tras ocho años de ausencia. Durante ese período, su esposa Julia había sido acusada de adulterio y desterrada por su propio padre a la isla de Pandataria -a pesar de ello, Tiberio nunca se divorció de ella-. En 4 muere también Cayo, desbaratando por completo la política sucesoria de su abuelo. Augusto se ve obligado a adoptar como hijos y herederos a su último nieto superviviente, Póstumo Agripa, y al propio Tiberio, a quién impuso a su vez adoptar como hijo a Germánico, hijo de su hermano Druso el Mayor y esposo de Agripina la Mayor, una de las nietas de Augusto. El emperador, a quién nunca agradó Tiberio, pretendía garantizar así que, de una y otra forma, el poder recayera en manos de un miembro de su familia. Pero en el año 7, por causas nunca esclarecidas, Póstumo es repudiado por Augusto y exiliado a la isla de Pianosa, con lo que Tiberio queda como único heredero.
A partir de su adopción como hijo y heredero, momento en que cambia su nombre por Tiberio Julio César, Tiberio comienza una lenta acumulación de poder destinada a preparar y facilitar la sucesión. Ya en el año 4 recibe nuevamente la potestas tribunicia y el imperium maius-máximo poder militar- por diez años. De ellos hará uso en Panonia entre los años 6 y 9 d.C., cuando las exigencias primero económicas y después de tropas para la campaña de Germania alcen a los marcomanos de Marbod contra Roma: Tiberio someterá rápidamente la revuelta y creará dos nuevas provincias: Panonia y Dalmacia, siendo nombrado primer gobernador de la primera. Mientras, en el año 7, se había producido el desastre del bosque de Teotuburgo, en que tres legiones comandadas por Publio Quintilio Varo fueron aniquiladas por una coalición germana liderada por Arminio. Tiberio conseguirá restablecer el poder romano en la frontera con la ayuda de Germánico, por lo que será recompensado con un triunfo y la renovación de la tribunicia potestas por 5 años. Dicho poder le será nuevamente renovado en el año 13, momento en que se convierte en corregente de facto del Imperio junto con Augusto, quién morirá finalmente al año siguiente y será divinizado. Tiberio fue confirmado de inmediato único sucesor por el Senado y se le hizo entrega de todos los poderes detentados antaño por Augusto. El ascenso al poder de Tiberio coincide con la muerte en el exilio de su esposa Julia y Póstumo Agripa, la primera por inanición y el segundo ejecutado. Ambas desapariciones son por lo general atribuidas a Tiberio.

*Fotografía 1: Busto de Livia Drusila
*Fotografía 2: Denario de Augusto con su hija Julia franqueada por sus hijos Lucio y Cayo

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